Se sabe cuándo se comienza una web pero no cuando se termina, porque no tiene fin. La web debe estar viva, ser versátil, cambiante y suscitar un renovado interés. Para esto hay que dedicarle tiempo, estar pendiente de ella y mimarla.

Los diseños que creamos son modulares para que puedan modificarse con facilidad una parte sin alterar las otras. Si el cliente dispone de tiempo, creamos unas secciones específicas a las que puede incorporar noticias, novedades, ofertas y otras informaciones que convengan a su empresa. Cuando el cliente no dispone de tiempo, este mantenimiento lo hacemos nosotros. Lo que cuenta es ir innovando para satisfacer e incentivar la curiosidad del usuario y para que los buscadores puntúen la página con buena nota y la posicionen cada vez en puestos más privilegiados.